Durmiendo con el enemigo

                      A veces uno no se da cuenta. pero esta. yo lo se muy bien, trabajo para el. ¿quien es?. en definitiva nos domina, nos tiene agarrados de los dientes... no... mas adentro... del cerebro. Este revienta entre los subtes, tren y colectivos abarrotados pero engaña porque no él no es eso. Él justifica eso. Justifica la vida a lo que algunos llaman  a full. uno esta de acá para allá y trata de escaparle, discman, mp3, mp4, leer el diario que te dan pero todo eso quizá seria hundirse mas dentro de el. Eso no lo evita. Mi enemigo se llama "tramite". Esta en el banco, rentas, seguro, patente, obra social, jubilación, etc., etc. Claro todo es burocracia que es el tiempo que se toma para poder hacer que lo que hiciste, se deshaga o que nunca se haya hecho (que es como si no hubieras hecho nada, aun habiéndolo hecho). Lo odio. Y en realidad es algo estructural, es algo cultural ya. Para eliminarlo o para dominarlo y que no vuelva habría casi que hacer una revolución. Y no solo eso: una revolución cultural. Lo mas parecido a eso es cuando alguno nos hace la gauchada y es como un foquito de luz en el oscuro túnel. Yo trabajo para el y de este lado del mostrador puedo decir que la información que tengo es casi nula y así es como yo también me vuelvo una piedra que vendría a ser una especie de soldado para él. Pero el camino no esta acá. Eso lo tengo claro. Por eso la música y por eso tanta música y por eso cuando salgo del laburo amo, cago, como y me río buscando la alegría en donde se que la tengo que buscar. Es una especie de caricia o libertad del corazón.
Y ahora para engañar un poco a la razón voy a poner un poco de Jaime Roos
desde el oscuro bunker de mi enemigo
Firma: ió

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